El número 24, apoyando a SRM en la RAE, Carlos Fernando Chamorro y la protección de su propia estirpe: EL PASADO SANDINISTA Y MARXISTA COMPARTIDO.


Uno de los grandes opositores en la famosa oposición anti Ortega, –famosa por no hacer nada, – es el periodista y ex director de Barricada, Carlos Fernando Chamorro, el encargado de la propaganda oficial del aparato propagandístico del FSLN, o sea que, Chamorro era el Joseph Goebbles del régimen sandinista, sin el título de Ministro, Joseph Goebbles fue Ministro de Ilustración Pública y Propaganda de la NAZI Alemana, desde 1933 a 1945.

Este propagandista impulso la carrera periodísticas de muchos periodistas que ahora están exiliados y que son anti Ortega como él. Él fue el que adoctrino muchos de ellos, entre ellos Wilfredo Miranda o Pirulo, el ahora progresista y propagandista de DIVERGENTES, medio que para sobrevivir usa dinero de ONGs de izquierda, es el único medio que no se esfuerza por conseguir anunciantes, igual El Faro de El Salvador, enemigo acérrimo de Bukele.

Los otros son Álvaro Navarro, que trabaja con él y al mismo tiempo trabajaba con Hispan TV, la agencia de noticias de Irán. Carlos Salinas, Ismael López que vive en EEUU ahora; Arlen Cerda, Iván Olivares, Octavio Enríquez, Elmer Rivas, Néstor Arce, Abixael Mogollón, Juan Carlos Ampié.

Todos ellos han sido hechos del mismo molde de Carlos Fernando Chamorro, periodista que defendió al sandinismo con mucho amor, pasión por el partido y odio contra el pueblo que era requerido para pertenecer a la diabólica Barricada.

El periodismo nicaragüense es sandinista, ya sea dentro del país o fuera de él, contados con los dedos de la mano a los que se les puede llamar periodistas de verdad.


Por María Libertad Nicaragua

Carlos Fernando Chamorro Barrios nació en 1956. Es el hijo menor de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal (periodista y director de La Prensa, asesinado en 1978, según teorías, por el FSLN) y Violeta Barrios de Chamorro (expresidenta de Nicaragua, 1990-1997). Es hermano de Pedro Joaquín, Cristiana y Claudia Chamorro Barrios.

Está casado con Desirée Elizondo, propietaria y directora ejecutiva de Cabal, S.A., una firma de consultoría en servicios ambientales, la cual le fue confiscada por sus antiguos amigos sandinistas: los Ortega-Murillo.

En su juventud se unió al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Recibió entrenamiento en armas y estudió marxismo como parte de su preparación “robolucionaria”. Tras el asesinato de su padre en 1978, trabajó brevemente como reportero en La Prensa.

Cabe destacar que CFCHB tiene trayectoria en propaganda y agitación, ya que, en 1977, cuando se unió al grupo terrorista FSLN, llegó a ser jefe del Departamento de Agitación y Propaganda. Rol que ejerció en la clandestinidad.

Durante la revolución sandino-marxista, a través de Barricada, que él dirigía, CFCH defendía las políticas del régimen, atacaba a la oposición, apoyaba la censura a medios independientes y se burlaba del periódico fundado por su propio padre, Pedro Joaquín Chamorro, llamándolo “LaPrenCIA”.

Además, justificaba el servicio militar obligatorio y la represión a la población indígena Miskita (reubicaciones forzadas, destrucción de comunidades y masacres). Minimizaba o justificaba las detenciones arbitrarias, el control estatal de la economía y de la población. Esto lo convierte en parte del aparato propagandístico y cómplice de crímenes y abusos del FSLN durante la revolución sandinistas de los 80.

Carlos Fernando Chamorro, a través de Barricada, usaba un lenguaje deshumanizante y agresivo contra los Contras, principalmente llamándolos

“perros”. Delincuentes vendidos al imperialismo yanqui; traidores a la patria, lacayos del imperialismo, enemigos del pueblo o contrarrevolucionarios. Usaba el mismo lenguaje que usa ahora la vice

tirana Rosario Murillo.

El objetivo era presentar a los contras como “instrumentos del imperialismo estadounidense” y “herederos del somocismo”, para justificar la guerra y movilizar apoyo al régimen sandino-marxista. La retórica de Barricada era la misma de los nueve forajidos de la Dirección Nacional del FSLN: “no negociar con los contras, combatirlos hasta aniquilarlos”.

En la farsa electoral de 1984, cuya fórmula estaba compuesta por Daniel Ortega y Segio Ramírez Mercado, (realizadas el 4 de noviembre de ese mismo año), Carlos Fernando Chamorro Barrios tuvo un rol clave. Estuvo a cargo de la publicidad de la campaña presidencial Ortega-Ramírez, quienes asumieron la presidencia en enero de 1985.

Sergio Ramírez, no solo fue vicepresidente de Daniel Ortega, sino uno de los principales ideólogos del Frente Sandinista (FSLN) en los años 70 y 80. Participó activamente en la dirección de un proyecto político que adoptó el marxismo-leninismo y la teología de la liberación como guías para reestructurar el Estado nicaragüense.

Es la razón por la que Carlos Fernando Chamorro firmó el “manifiesto” que respaldó la candidatura del criminal de lesa humanidad y escritor, Sergio Ramírez Mercado, para la “Silla L de la RAE”, porque comparten un origen político e ideológico común dentro de la izquierda revolucionaria y el sandinismo de los años 80. La historia personal de los dos está profundamente vinculada al proceso marxista y revolucionario de Nicaragua.

El rol de Carlos Fernando Chamorro, como director del diario oficial Barricada durante la década de 1980, consistió en articular y difundir la propaganda e ideología oficial del régimen sandinista, alineada con el

bloque soviético y cubano, que capitaneaban los nueve (9) comanches de la Dirección Nacional del FSLN, y luego, Daniel Ortega y Sergio Ramírez.

Carlos Fernando, como muchos periodistas de izquierda, suele recibir premios de organizaciones de la misma tendencia debido a la afinidad ideológica. Los comités de selección de estos organismos tienden a validar, recomendar y premiar los trabajos de sus propios colegas. Otorgan galardones con el propósito explícito de promover y premiar el periodismo con enfoque progresista-marxista.

Ahora está probando el trago amargo que miles de nicaragüenses fueron obligados a probar cuando la “robolución” sandino-marxistaleninista confiscó, persiguió, exilió y asesinó a nuestros compatriotas en los años 80.

Carlos Fernando fue confiscado y ex patriado por sus antiguos aliados: Daniel Ortega y Rosario Murillo, al igual que Ramírez Mercado.

Ambos gritaron aquella consigna totalitaria: “No queremos elecciones. Queremos reconstrucciones, porque el pueblo ya hizo su elección: Sandino, Fonseca, Frente Sandinista de Liberación Nacional”. Ahora, ambos se rasgan las vestiduras y se llenan la boca criticando a Daniel Ortega (el mismo dictador que ellos apoyaron férreamente en los años 80), y se hacen los escandalizados porque este anuló la vía democrática.

En conclusión, el vínculo entre ambos posee, de manera innegable, una raíz ideológica e identitaria de izquierda. El respaldo mutuo es la continuación de una afinidad política e intelectual histórica. Aunque ambos rompieron con Daniel Ortega, siguen defendiendo el sandinismo e identificándose como sandinistas.

¡Ahí tienen el vuelto! ¡Saboreen su copa!


Puede leer un poco más sobre Barricada en una publicación de Nicaragua Investiga que fue publicada en enero de 2023, con el título:

Barricada, el primer diario propagandístico de los sandinistas en los 80



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