Enrique Sáenz: Bolsonaro es un “pillo”, el criminal Sergio Ramírez es su orgullo.


Me pareció interesante la opinión de Luiciano García y como hay tiempo para hacer esta publicación, hago eco a sus palabras. He publicado sobre el izquierdista democrático en esta pagina varias veces y en una de ellas, nuestra colaboradora María Nicaragua le dedicó un artículo precisamente sobre su admiración al criminal Sergio Ramírez, que la pueden leer AQUÍ, además de estas AQUÍ, AQUÍ Y AQUÍ.

Con el poco tiempo que le dedicamos a esta página por ser el único que la trata de mantener, he documentado las opiniones del sandinista Enrique Sáenz, una vez más Enrique no desilusiona con su odio a la derecha y su amor por la izquierda criminal y aquí otra muestra de la doble moral del intelectual.


Sigue el post de Luciano García:


“Pero antes de asumir el papel de juez moral, conviene recordar algo que él mismo prefiere no mencionar: Sáenz firmó una carta de apoyo a Sergio Ramírez para su elección en la Real Academia Española, justo cuando muchos nicaragüenses —incluyéndome— pedíamos algo elemental y ético: que Sergio Ramírez reconociera y pidiera perdón por los abusos cometidos durante el gobierno sandinista de los años ochenta, periodo en el que él fue vicepresidente.

Y aquí está la contradicción más grave: Flavio Bolsonaro no está acusado de asesinatos. Mientras tanto, Sergio Ramírez sí fue parte de un régimen que cometió asesinatos documentados, incluyendo la operación conocida como Navidad Roja, catalogada por organismos internacionales como crimen de lesa humanidad por su carácter sistemático, generalizado y dirigido contra población civil indígena.

Cuando se trató de exigir responsabilidad histórica a alguien que sí tuvo poder real, que sí participó en un gobierno con miles de víctimas, asesinatos, exilios, confiscaciones, censura y servicio militar obligatorio, entre otros, Sáenz no pidió verdad, no pidió memoria, no pidió perdón. Al contrario: lo respaldó públicamente.

Pero ahora, con sorprendente facilidad, condena moralmente a Bolsonaro como si ya existiera sentencia firme, como si la presunción de inocencia no existiera, como si él fuera un tribunal. Ese doble estándar es evidente.

Yo no defiendo a Bolsonaro, no soy bolsonarista. Pero sí defiendo un principio básico: una persona es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Y si vamos a hablar de ética pública, entonces debe aplicarse para todos, no solo para quienes conviene señalar políticamente.

Lo preocupante es ver a figuras como Sáenz, que participaron del sandinismo ochentero —un régimen con hechos probados de persecución, asesinatos, abusos y violaciones de derechos humanos— presentarse hoy como jueces morales de la derecha latinoamericana. Esa incongruencia es exactamente lo que ha destruido la credibilidad de la política de la izquierda exiliada de Nicaragua.

Si este es el estilo de oposición de la izquierda Nicaragüense que algunos pretenden reconstruir, basada en condenas selectivas, silencios convenientes y moralismo parcial, entonces Nicaragua ya sabe lo que le espera si ellos vuelven a tener poder: la misma lógica de los ochenta, disfrazada de democracia. Eso sí es vergonzoso.”


Este es el post al que se refiere Luciano:



Sigue el post de Sáenz:


“…estas son las causas judiciales abiertas por delitos comunes que nada tienen que ver con persecución política:

1.- En 2020, cuando su padre Jair Bolsonaro era presidente, fue denunciado por quedarse con los salarios de sus asesores y empleados fantasmas cuando ejercía como parlamentario (caso “las rachadinhas”).

2.- Arreglos con el banquero Daniel Volcaro, encarcelado por fraude, para financiar una película de campaña de su padre, Jair Bolsonaro. El arreglo era por US$ 24 millones. Recibió US$ 11 millones.

3.- Lavado de dinero y participación en una red de apuestas ilegales (al menos 9 millones de brasileños sufrieron perjuicios).

4.- Financiación ilegal de campañas electorales.

5.- No incluyo aquí la denuncia por difamación porque tiene connotaciones políticas. Ahora se puede entender el motivo de su escape de Brasil. Nada tiene que ver con persecución política. Lo que no se entiende es cómo un personaje con semejantes antecedentes pudo ser candidato y, todavía más, pudo haber llegado a ser presidente de Brasil.”


Sáenz es tan deshonesto que no hace la misma pregunta sobre Lula. La vamos a formular usando sus propias palabras y poniendo el nombre de su héroe Lula: “Lo que no se entiende es cómo un personaje [como Lula] con semejantes antecedentes pudo ser candidato y, todavía más, pudo haber llegado a ser presidente de Brasil.”

No es un “intelectual deshonesto”, dirán los que defienden su intelecto, pero en la realidad lo es, su elitismo lo demuestra cada qu escribe una nota o opinion. Se siente superior a todos.

Él defiende a Lula sin mencionarlo, a no ser que viva en otro planeta, él sabe que Lula estuvo preso por corrupción por el caso de Odebrecht, esto es lo que El País publicó sobre el caso Odebrecht:


“El caso de la constructora Odebrecht y el expresidente y actual mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva está enmarcado dentro de la macroinvestigación conocida como Operación Lava Jato, que desveló una gigantesca red de corrupción, sobornos y contratos sobrefacturados en la petrolera estatal Petrobras y otras empresas públicas de Brasil y América Latina” ~El País~


A como bien señala García, a Lula le probaron y estuvo preso por corrupción, mientras las acusaciones a Flavio Bolsonaro son acusaciones sin haber probado nada y si las acusaciones las hace un gobierno de izquierda, las acusaciones son probablemente falsas.



 La izquierda es maldita, aparte de ser cínica y jamás será democrática, termino que usa Sáenz para auto llamarse de Izquierda Democrática.



Sigue el post de Antonio:


“Por el contrario, juzgan sus acciones en función de las circunstancias de cada época.

La superioridad moral que se han auto otorgado no es un error, sino una estrategia que transmite a sus pares la idea de que siempre miran hacia abajo desde un pedestal intelectual, como si ninguno de nosotros tuviera derecho a opinar y mucho menos a tener ideas que difieran de la imagen que ellos mismos proyectan al mirarse al espejo.

Quienes creemos que la socialdemocracia es una parte importante de la respuesta política a la situación de Nicaragua también creemos que debe haber consecuencias, que es necesario reconocer los errores y que estos deben superarse mediante acciones concretas que demuestren, al menos, una pizca de humildad hacia los demás.

Como oposición seudo organizada, hemos cometido muchos errores , el principal es creerles a muchos que se autodenominaron ser la voz y la autoridad moral ante el resto.”


La superioridad moral es parte de ellos, algo que se nota a leguas y por esa razón creen tener la autoridad de pensar por los que según ellos están equivocados, la gentuza de abajo, que no sabe lo que dicen y cuando los cuestionas, te bloquean.


Un ejemplo de eso es el leguleyo del pueblo que comentó en la opinión que publicó Luciano, Yader Morazán.




La postura de Sáenz es de cualquier izquierdista del mundo, la del MRS, la de los Chavistas, los Kirchneristas o del PSOE de España partido al cual pertenece y admira.

Todos son los mismos y Sáenz es igual a ellos.



Fanático a todo lo de izquierda, el “intelectual” de marras.




Muy cierto, no fueron errores, fueron crimines bajo su mandato, era segundo al mando, pero igual responsabilidad tiene él como la tiene Ortega.




No se quien patina más, este zurdo defendiendo a un criminal, probado, o Luciano que apunta una gran verdad, Sáenz defiende a un criminal, acusa de pillo a alguien que no le han probado crimen alguno, además de defender a Lula, otro criminal, estamos claros que el que patina es el primero.


Y este post de Angie es irinico:



La izquierda se caracteriza por insultar, llama idiota e imbécil a Luciano, porque según ella o él, no respeta la voluntad de los demás y ella o él no respeta la opinión de Luciano y además lo insulta. La ironía se llama Angie.

Menciona a Somoza y se enreda en dos épocas, porque Sáenz fue anti Somoza.


Sáenz es de izquierdas, altivo, se siente superior a los demás, además de ser sandinista y con ese calificativo es suficiente para saber que es igual que Lula al que tanto admira y defiende.



Si apoyas nuestro trabajo o te gusta el contenido de lo que aquí se publica y para que podamos seguir llevándote la verdad con objetividad: 

 ¡Únete a PeterJungla! 

Dando “like” a lo que publicamos o compartiendo lo que publicamos en Facebook o Twitter.

Si lo haces, únete usando el hashtag o la etiqueta #QuienDijoQue y siguiendo nuestra cuenta @QuienDijoQueNic.

Cada retweet nos ayudara a que nuestro mensaje llegue a todos. 

Un retweet es de mucha importancia ya que amplifica nuestra historia y mensaje. 

Usa en el hashtag o la etiqueta #QuienDijoQue y siempre haz retweet 

Somos antisandinistas y apoyamos La Vida, Propiedad Privada, La Libertad Individual y La Libertad de Expresión.

¡Gracias! 

¡Que Dios Bendiga a Nicaragua! 




Leave a Reply